Escrito por Carlos Gutiérrez hace alrededor de 1 mes
Durante los próximos meses de verano no seremos pocos los que nos veamos atacados por insectos, picados por los molestos mosquitos; al menos en nuestras latitudes no pasan de ser eso: molestos, pero no peligrosos. Y hemos de esperar que, tras la picadura, venga la consiguiente reacción inflamatoria local.
Hasta ahí, todo forma parte de la dinámica veraniega: Con los meses estivales, el aumento de la temperatura y, sobre todo, en zonas con ríos, charcas, pantanos y demás cúmulos hídricos, llega la plaga.
Tras las picaduras, como decíamos, aparece la reacción inflamatoria que, la inmensa mayoría de las ocasiones, queda restringida a un área local concreta. Un área que puede ser más o menos molesta, pero, al fin y al cabo, un área limitada.
La aparición de enrojecimiento y aumento de la temperatura forman parte de la reacción inflamatoria secundaria a una picadura. Son, de hecho, signos que definen el proceso inflamatorio en cualquier lugar; también el picor, éste es un signo más específico de las picaduras de insectos, así como de cualquier proceso de tipo alérgico.
¿Cuándo acudiremos al médico si nos pica un insecto?
Deberíamos ir si la zona inflamada es más extensa de lo que cabría esperar en función del insecto en cuestión. Por ejemplo, si el mosquito nos pica en el antebrazo, pero se nos inflama toda la zona de antebrazo, y la mano, la reacción se puede considerar intensa, y cabría acudir a un centro de salud para ser valorado por un médico.
También deberíamos asistir si notamos mareo con bajada de tensión, síntomas que podrían indicar la aparición de un proceso alérgico subyacente.
Otros síntomas asociados a una reacción alérgica, y que han de ser consultados lo antes posible, son los respiratorios: dificultad al respirar a nivel de garganta, o pitidos al expulsar el aire (sibilancias). Si nota estos síntomas, no dude en acudir a su centro de salud.
Tal y como indicábamos antes, el picor es un síntoma muy frecuente en este tipo de lesiones. Y con el picor llega el placentero rascado. Pero el rascado puede ser fuente de sobre infección de la zona que rascamos. Pensaremos en ésta ante la aparición de fiebre o de supuración. Y, en ese caso, también deberíamos consultar a nuestro médico.
Encontraremos más consejos relacionados con las picaduras de insectos, en el blog del Doctor Marín.
Por: Dr. Francisco Marín. (Atención primaria)
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