Escrito por Carlos Gutiérrez hace 6 meses
Me alegra ver que este blog genera intercambio de ideas, puntos de vista diferentes, polémica, debate, etcétera.
Para no ser más pesado y dejar el tema por cerrado les añado una noticia muy interesante que apareció ayer precisamente cuando subíamos el artículo. La noticia cuenta que Obama firma una ley para expandir el seguro médico infantil estatal a costa del tabaco.
Una joya que se rescata del discurso de Obama, para no variar, es la siguiente: "En una sociedad decente, hay ciertas obligaciones que no son objeto de compensación o negociación y la asistencia sanitaria para nuestros niños es una de esas obligaciones". ¡Congruencia, señores, congruencia!
No es que yo defienda a Obama, ni que crea ni mucho menos que sea el mesías para este mundo; mal haría, y creo que mucha gente percibe así a este hombre ¡craso error! Sin embargo, está mostrando virtudes de las que carecen la inmensa mayoría de nuestros políticos ¡Congruencia, señores, congruencia! Y otra gran virtud: humildad, ¡Humildad, señores, humildad!
Hasta ahora ningún presidente de los Estados Unidos había sido capaz de reconocer públicamente que había cometido un error ¡Humildad, señores, humildad! Obama lo hizo, cuando dijo que “había metido la pata” (I screw up) al poner como secretario de sanidad a Tom Daschle quien debía impuestos atrasados (la friolera de 140.000 dólares). Entonces Obama dijo "Es importante dejar claro el mensaje de que no hay dos tipos de reglas, uno para la gente corriente y otro para las personalidades". ¡Congruencia, señores, congruencia!
Por Carlos Gutiérrez
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